Nuestros principios

No buscamos tendencias, sino principios que te sirvan de apoyo y te ayuden a desarrollar tu propio potencial innovador. 

Objetivo

Capacidad de innovación

Capacidad de innovación

El término «innovación» lo escuchamos a diario; nos motiva a pensar y actuar con visión de futuro. Pero, ¿qué significa realmente la innovación? ¿Y qué potencial tiene para el futuro del taller? En esencia, la innovación describe un proceso de transformación o creación. Es la fuerza que da lugar a un cambio o a algo nuevo. Aunque la innovación se suele percibir como algo moderno o de moda, un repaso a la historia de los talleres alemanes nos muestra que es precisamente ahí donde tiene su origen. 

Desde hace generaciones, de los talleres surgen ideas y soluciones asombrosas, impulsadas por la creatividad, el ingenio y la voluntad de experimentar. Ya en aquella época, el sector artesanal reconoció el potencial que encierran los talleres y la propia artesanía. A partir de materias primas sencillas se creaban obras maestras; gracias a la experimentación constante, las soluciones existentes se mejoraban y se adaptaban a cada caso concreto. Los artesanos y artesanas sabían transformar de forma creativa los materiales disponibles y crear a partir de ellos algo valioso. Sin embargo, con el auge económico, esta capacidad pasó cada vez más a un segundo plano. Los productos prefabricados sustituyeron a las materias primas, las soluciones estandarizadas desplazaron a los procesos de transformación individuales, y el espíritu innovador del taller se vio frenado.

Como equipo de « RUWI », nos apasiona recordar esa capacidad de innovación y transformación del taller, que ha ido creciendo a lo largo de generaciones, reavivarla y, a partir de ahí, forjar el futuro. Para ello, hemos recopilado una serie de principios extraídos de las historias de los talleres y de nuestra propia experiencia. Para que tu taller también recupere toda su capacidad de innovación.

Principio

Artesanía

Artesanía

La artesanía genera innovación. Desde hace siglos, en los talleres alemanes se investiga, se desarrolla y se crean obras maestras. De la artesanía cotidiana surgen cosas nuevas: nuevos productos, nuevos conocimientos, nuevas soluciones, innovaciones y numerosas patentes. Las máquinas y las tecnologías surgieron —y siguen surgiendo— de los talleres artesanales, ya que en ellos se desarrolla y se experimenta de forma continua.

Ya sea en la fabricación de productos finales a medida para los clientes o en la optimización de los propios procesos de trabajo, la artesanía encierra un inmenso potencial innovador. Este potencial innovador surge de la práctica, pues es precisamente ahí donde reside la capacidad de impulsar cambios y dar forma al futuro.

A lo largo de los años, nuestra sociedad actual ha ido menospreciando cada vez más la artesanía y subestimando su importancia para el futuro. Nosotros, sin embargo, no nos dejamos influir por estas tendencias sociales y apostamos conscientemente por la artesanía. Precisamente porque creemos en nuestra artesanía, desarrollamos herramientas y máquinas que funcionan de forma mecánica y prescinden de florituras tecnológicas. Apostamos conscientemente por la artesanía, porque la artesanía da forma al futuro.

Principio

Desarrollo

Desarrollo

Por «desarrollo» entendemos el trabajo minucioso, el ingenio inventivo suabo: una auténtica fábrica de ideas. Se trata de probar, poner a prueba, seguir mejorando continuamente y, a través de este proceso, encontrar soluciones. La solución no es el único objetivo, sino parte de un camino que, sobre todo, permite desarrollar las capacidades de los artesanos —y de todo el taller—.

De este modo surgen nuevos enfoques, se establecen conexiones y se rompen los esquemas de pensamiento habituales. Las cosas no surgen pulsando un botón, sino que, a través de la experimentación, se libera el potencial y se sigue desarrollando de forma constante.

Ese es precisamente el enfoque que aplicamos en RUWI: probar, experimentar, desarrollar y mejorar continuamente. No porque tengamos que fijarnos objetivos, sino porque a lo largo de muchos años hemos ampliado nuestro potencial y nuestras capacidades. Con mucha experimentación, perseverancia —y muchos errores— ha surgido el desarrollo: primero en nuestras mentes, luego en nuestro taller. ¿Y nuestros productos? Son el resultado tangible de este camino.

Principio

Obra completa

Obra completa

Para adentrarse en el desarrollo y la experimentación, se necesita una visión integral. Hay que entender el taller como un todo y no reducirlo a las partes más lucrativas. Un taller es más que la suma de sus partes o de sus herramientas individuales. Es una interacción única y compleja. No son los procesos perfectos ni las herramientas o máquinas individuales las que fortalecen al taller de cara al futuro, sino la interacción entre el ser humano y la máquina, lo antiguo y lo nuevo, la rapidez y la artesanía que requiere tiempo, etc.

La fuerza innovadora reside en la perspectiva de ver el taller como un todo y unificar sus puntos de conexión. Y es que lo fundamental y lo que se puede experimentar en el taller es considerarlo en su conjunto. Al contemplar el todo, surge la visión de tu potencial individual y de tus recursos. Ahí se revelan las posibilidades de desarrollarte y de mirar hacia el futuro. Porque no existe un taller perfecto como obra completa, sino infinitas variantes.

Desde hace 25 años contemplamos nuestro taller como un todo y descubrimos cada día de nuevo qué puntos de conexión tenemos, qué nos hace únicos y cómo nuestro taller alcanza todo su potencial. Esta visión es la base de nuestros desarrollos: el taller como un todo. Nuestros productos se integran, son compatibles y se pueden utilizar de múltiples formas. Para que todo el taller se vea reforzado y se aproveche todo su potencial.

Principio

Conversión

Conversión

La esencia de cualquier taller es la transformación: de materia prima a producto, de material a resultado final. Este principio no solo se aplica a los materiales, sino a todo el taller en su conjunto. ¿De qué recursos y materiales se dispone, y cómo pueden transformarse? Antes de poder plantearse estas cuestiones, es necesario, en primer lugar, saber ver lo que se esconde en el propio taller: potencial, materias primas, posibilidades. Y es que, a menudo, el taller y el artesano disponen de muchos más recursos y habilidades de lo que parece a primera vista.

Con demasiada frecuencia, la atención se centra en productos prefabricados y soluciones estandarizadas, con lo que se pierde la capacidad de transformación. Se necesita una perspectiva abierta sobre lo que ya existe: potencial, materiales y libertad creativa. Porque tu taller puede dar más de sí. Ten el valor de recorrer tu taller con los ojos abiertos y curiosos: identifica los recursos disponibles, aprovéchalos y transformalos en algo nuevo. Crea algo magnífico a partir de lo que ya tienes.

Nuestro día a día en « RUWI » se caracteriza precisamente por este enfoque: centramos nuestra atención en lo que ya existe, ya sean materiales, ideas o potencial. No esperamos a que aparezca algo que supuestamente falta, sino que aprovechamos lo que hay y lo transformamos: en nuevas ideas, en soluciones, en pasos de trabajo o en nuestro propio desarrollo.

Principio

Proceso de creación

Proceso de creación

La forma en que un taller desarrolla su capacidad de innovación y transformación —y lo que esto genera concretamente— es individual y única. No existe un único camino ni un proceso de creación preestablecido. El camino de desarrollo de cada taller y de sus protagonistas es tan variado como las personas que lo conforman. Este proceso requiere valor, perseverancia, visión de futuro y la disposición a experimentar y asumir riesgos. No se trata de un proceso lineal y planificable, sino que son más bien una actitud abierta y esperanzada, la creatividad, el ingenio y la experimentación lo que conduce a la fuerza interior.

La capacidad de innovación en y a través de la artesanía surge cuando tú —junto con tu taller— estás dispuesto a seguir tu propio camino. Cuando aceptáis las materias primas y los recursos disponibles y desarrolláis la capacidad de transformarlos. No esperes a tener la máquina perfecta, la herramienta ideal o un asesor con soluciones prefabricadas: empieza con lo que tienes a tu alcance. Te sorprenderá lo que puede llegar a surgir de ello con el paso del tiempo.

También nosotros, en RUWI , nos sorprendemos una y otra vez de cómo se ha desarrollado —y sigue desarrollándose— nuestra capacidad de innovación. No se trataba de un proceso definido de antemano ni de un objetivo concreto que persiguiéramos. Ha surgido a partir de lo que hemos vivido, decidido y transformado. Hemos trabajado con lo que había, hemos aceptado lo dado y, a partir de ahí, hemos creado algo nuevo. Con ello, no solo hemos desarrollado nuestro taller, sino también a nosotros mismos, y hemos encontrado nuestra motivación. Todavía nos encontramos en pleno proceso de creación. Y estamos deseando seguir sacando el máximo partido a lo que hay en el futuro. No a través de la perfección ni de estructuras rígidas, sino a través de lo vivo.